logo
 




Categorías

Tags

abogado abogados actos alumnos amigos animales borracho borrachos bromas cancion chiste chistes Chistes Cortos Chistes San Valentin corto cortos curas deseos dios divertidos doctor fiesta graciosas hombres humor imagenes jaimito juez ladron locos machista magos mandamientos marido matrimonios monjas muerto navidad parejas profesora reyes san valentin sustos Video videos

Enlaces Amigos

Enlaces Recomendados

Otras Webs Amigas

Archivos

Meta

Entradas recientes

Últimos comentarios

Se hunde el titanic…

Abril 15, 2010
Chiste de Titanic

Se hunde el Titanic. El capitán le dice al contramaestre:
-Venga, coja ese pico, rompa la ventanilla y larguémonos en una barca salvavidas.
-Pero, capitán, aún hay mujeres a bordo.
-Si, hombre, pa follar estoy yo ahora

Dos Monjas y la guardia civil de trafico

Chistes de monjas de convento   Dos monjas encargadas de hacer la compra en un convento de clausura salen con el coche del convento y al doblar la esquina se encuentran con una pareja de la guardia civil de trafico. Uno de ellos las hace señales de parar, mientras el otro se desabotona la bragueta y una de las monjas dice:

-Vaya hombre, otra vez la prueba del alcohol.

Cuanto falta para que lleguemos al orgasmo?

Abril 11, 2010
chiste verde de orgasmo

Cuánto falta para que lleguemos al orgasmo? Ni idea, pero ahora se porque mama siempre tiene dolor de cabeza….

Tres condones por si las moscas…

Va Manolo a una farmacia:

-Oiga, me puede vender un preservativo porque esta noche voy a cenar con la familia de la chica con la que salgo desde hace tres meses y después, a ver si cae.

-Bueno, mejor me pone dos porque esta chica tiene una hermana que no está nada mal e igual cae también.
Mientras el farmacéutico lo atiende, Manolo se queda pensando y dice:

chiste de farmaceuticos

El farmacéutico regresa por otro preservativo y Manolo dice:

-Bueno, mejor me va usted a dar tres condones porque la madre es una cachonda que pone los cuernos a su marido y ya metidos en harina…

chiste de farmaceuticos  

LLega la hora de la cena y aquí tenemos a Manolo comiendo sin quitarse la gabardina, con el cuello subido y la cabeza agachada. Al acabar, cuando han salido de la casa, va la chica y le dice:

-¡Manolo, no sabía que eras tan tímido!

-Ni yo que tu padre era farmacéutico!.